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lunes, 21 de noviembre de 2011

Los pilares de un matrimonio feliz


Los pilares de un matrimonio feliz

Los pilares de un matrimonio feliz
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La importancia y el valor de la familia. Consejos para mejorar la comunicación con la pareja y establecer una relación más estrecha y conocer mejor a los seres queridos. El camino para construir seguridad, intimidad y un cálido manto de amor.
Construyendo un puentede intimidad que no será arrastrado por la corriente. A lo largo de los años hemos aconsejado a cientos de parejas. En todas nuestras entrevistas, nunca nos hemos encontrado con un esposo o una esposa que al casarse no quiso construir un fuerte puente de intimidad. Con el paso de los años, muchos esposos y esposas se encuentran solos, separados por un río de problemas, cada uno en la orilla opuesta. Dentro de ellos, el sueño de la intimidad agoniza, desmoronándose, retorciéndose y cayendo en  un torrente de amargura.

 ¿Te gustaría evitar esta clase de angustia en tu matrimonio? ¿Te gustaría construir un sólido soporte de comunicación significativa capaz de resistir cualquier tormenta que venga? Hemos visto que los matrimonios que gozan de intimidad y de una relación satisfactoria poseen por los menos cuatro pilares de apoyo. Si los cimientos de estos pilares son profundos y están revestidos del cemento del compromiso incondicional, podrá hacer frente a cualquier prueba o desilusión. Pero si alguno de los cuatro comienza a desmoronarse, todo el puente que sostiene los sueños del matrimonio puede inclinarse peligrosamente.

La seguridad: Un cálido manto de amor… y el mejor regalo de cumpleaños.
El primer soporte estructural de una buena relación se encuentra en una palabra: seguridad. Un matrimonio construido sobre el pilar de la seguridad puede resistir mejor las inevitables tormentas de la vida. Por el contrario, la inseguridad puede causar un daño muy grande a un matrimonio, haciendo que toda su estructura se sacuda y se desmorone.

¿A qué nos referimos con la palabra seguridad? Para nosotros, la seguridad es la confianza de que alguien se ha comprometido a amarnos y a valorarnos por el resto de nuestra vida. Es la permanente conciencia de que sean cuales sean las dificultades que enfrentemos, trabajaremos juntos para resolver nuestros problemas.

 Examinemos el especial regalo que una mujer llamada Carlota le dio a su esposo. Durante años, ella había visto cómo las dudas y los temores infundados golpeaban contra el pilar de la seguridad en su relación. Sin embargo, en cinco minutos, y en forma definitiva, mandó aquellos sentimientos de inseguridad río abajo.

Echando fuera la inseguridad
El esposo de Carlota, Andrés, había estado casado anteriormente. En la escuela secundaria, se había enamorado profundamente de la que sería su esposa, y no perdió ese  sentimiento hasta la prematura muerte de su esposa a la edad de treinta y dos años. Los nueve años siguientes, Andrés se sintió como una ostra, hasta un día primaveral en que conoció a Carlota, una menuda rubia de ojos brillantes y modales enérgicos. Su constante sonrisa y su radiante personalidad le hicieron sentir diez años más joven. Para él, esta relación corrió el velo de las esperanzas olvidadas, desenterró sentimientos de amor escondidos y quitó de raíz su profunda soledad.

Después de un largo noviazgo, se casaron en la Iglesia de Carlota. Andrés hizo todo lo posible para hacer un aliento y un apoyo amoroso para su esposa. Era paciente cuando el entusiasmo de ella se extralimitaba, la elogiaba permanentemente por sus pequeños y grandes logros y se preocupaba lo suficiente como para enseñarle esferas en las cuales necesitaba crecer. Inclusive la ayudó a alcanzar el sueño de toda su vida: dejar de trabajar por un tiempo y obtener su título universitario. Él hizo que esto fuera posible trabajando horas extras. Y este esfuerzo de Andrés no solamente le dio a Carlota la oportunidad de estudiar sin preocupaciones económicas, sino que también hizo posible que en su diploma, que colgaba en el pasillo, aparecieran las palabras “con todo los honores”.

 En muchas maneras, Andrés era un esposo modelo. Sin embargo, por más que lo intentaba, nunca podía sentirse totalmente seguro de su relación. No es que luchara con una falta de compromiso, ya que había prometido amarla por el resto de sus días. Por su parte, Carlota nunca le había dado ni la más mínima razón para dudar de su fidelidad. Constantemente ella se esforzaba por encontrar maneras de expresarle su amor y compromiso.

Sin embargo, en lo profundo de su corazón, Andrés tenía un gran temor. Al haber perdido a su primera esposa, quien murió de cáncer, temía que a Carlota le sucediera lo mismo. Y como ella poseía una personalidad brillante y era diez años menor que él, Andrés estaba seguro de que ella le dejaría algún día para irse con un hombre más joven, más buen mozo y con un título universitario.

Cada vez que pasaba por el pasillo de su casa, no podía dejar de pensar que el flamante diploma de Carlota hacía que su viejo certificado de la escuela técnica pareciera pequeño e insignificante. Y por más que lo intentaba, no podía dejar de sentir que algún día sus temores se tornarían en realidad. Solamente le quedarían viejas fotografías y una cuota de dolor emocional para agregar a los nueve años de sufrimiento.

Como una astilla profundamente clavada, la molesta inseguridad le provocaba una constante irritación emocional hasta que llegó el día en que cumplía cincuenta años. Fue entonces cuando su esposa le dio el regalo de una descripción vivida emocional que hizo que sus dudas y temores desaparecieran al instante.

En las semanas precedentes a su cumpleaños, Andrés evitó cualquier mención con respecto a ese día funesto. Había llegado a los cuarenta años sin tener los traumáticos pensamientos comunes. Pero cincuenta años,  ¿era posible que estuviera tan viejo?

Cuando el temido día finalmente llegó en parte, se alegró en que Carlota no le dijera nada respecto a su cumpleaños antes de salir para el trabajo. Pero, por otra parte, su inseguridad parecía que trataba de profundizar sus sentimientos de temor y duda.

Una voz interior le susurraba: es claro porque ella no te dijo nada acerca de tu cumpleaños esta mañana. Está tan avergonzada de tu edad como tú. ¿No te das cuenta? ¿Qué  tienes para ofrecerle ahora que tienes cincuenta años?

Esos pensamientos hicieron que Andrés se quedara más tarde en el negocio aquel día. Y cuando finalmente se dio a partir esos mismos sentimientos demoraban sus pasos hasta su automóvil y prolongaban el largo camino hasta su casa.

Aunque manejaba lentamente, podía apostar a que Carlota no había regresado del trabajo, como de costumbre. Cuando entró el automóvil al garaje, todo se veía como siempre. El muchacho que repartía los periódicos había errado nuevamente con el intento de alcanzar el porche y su buzón estaba lleno de cartas. Y tan seguro como que el sol se pondría esa noche su viejo perro Campeón estaba en el porche esperándolo. El perro demostró la alegría de verlo moviendo la cola como si tratar de librase de ella.

Andrés amaba a aquel perro. Campeón era el último nexo de unión con los años felices que había pasado con su primera esposa.

En los muchos días oscuros que siguieron a su muerte, cuando se sentaba cada noche en el porche trasero a llorar, su silencioso amigo de ojos pardos se acurrucaba junto a él. Andrés estaba seguro de que el perro podía sentir su dolor, y la cálida presencia de Campeón era un tremendo consuelo para el dolor de su corazón.

Al pasar por su lado, Andrés se detuvo para palmear la cabeza de Campeón y contemplar cómo su perro sonreía en éxtasis mientras le restregaba la barbilla. Después de tomar la correspondencia y recoger el periódico, abrió la puerta y buscó el interruptor de la luz. Pero antes que su mano pudiera alcanzar la llave de la luz, otra luz se encendió y un grupo de familiares y amigos saltaron de  sus escondites.

“¡Sorpresa!”, gritaron. “!Ya era hora de que llegaras!”.

Aquella noche, hubo muchas bromas y mucha risa, pero también hubo un momento sentimental, ya que todas las personas que se encontraban allí habían escrito un tributo para Andrés, dando testimonio de cómo su amoroso espíritu había tocado sus vidas a través de los años. Pero Andrés nos contó más tarde que Carlota le dio el regalo mejor de todos, un regalo que no solamente le ayudó a resolver los miedos infundados y la inseguridad en su matrimonio, sino que lo reemplazó con una confianza tan sólida como una roca.

Todo comenzó cuando Carlota hizo un gesto para que todos le prestaran atención. “Es mi turno de darle el regalo a Andrés”, dijo. “ Y consta de dos partes”.

En primer lugar, le entregó una caja que contenía un reloj. Hubo aplausos y exclamaciones por todas partes mientras sostenía en alto su reloj.

“Sabía que lo necesitabas, y cada vez que lo mires, quiero que pienses en mí”, dijo, con un guiño en los ojos. “Pero tengo otro regalo para ti; una breve historia que desearía contar mientras nuestros amigos y familiares están aquí”.

“A la mayoría de ustedes no les he hablado nunca de mi pasado, pero siempre he pensado que yo era como un inquieto perrito juguetón, uno de esos que siempre está saltando y metiéndose en todo”, comenzó diciendo.

En toda la habitación se veían sonrisas de aprobación. Todos los presentes sabían que aún  en los días de descanso, Carlota era un remolino de actividad.

“Pero crecí en un hogar en el cual ser un cachorrito juguetón era algo inaceptable. No les gustaba mi forma de ser y siempre me hacían sentir que debería haber sido diferente. Nunca me cepillaron ni me peinaron, y cada vez que yo saltaba demandando algo de atención o metiéndome en algo en lo que no me debería haber metido, me golpeaban y me ataban con una cadena”.

“No voy a dar muchos detalles, pero cuando entré a la secundaria las cosas se pusieron realmente mal. Me pusieron en un automóvil y me llevaron a la protectora de animales de la localidad y me dejaron en la puerta de aquel lugar”.

“Salí corriendo antes que la gente de allí pudiera atraparme. Pero después de aquella experiencia, durante años vagué por las calles, creyendo realmente que nadie podía amarme tal cual era, una cachorrita juguetona”.

“Pero un día, Andrés me vio caminando por allí, con todo el pelo enmarañado, y con toda ternura me recogió. No sé cómo, pero el creyó que debajo de aquel pelaje sucio y enmarañado, había una perrita de raza. Luego me llevó a su casa, me lavó y me cepilló, e inclusive me puso una hermosa moña”.

“Toda mi vida me habían hecho sentir que no era de raza; pero cuando vi cómo Andrés creía en mí y se preocupaba por mí, comencé a pensar que después de todo, a lo mejor de todo era de pura raza”.

Carlota hizo una pausa por un momento para echar sus cabellos hacia atrás. Un rápido vistazo a la habitación le indicó que todos le estaban prestando atención, especialmente Andrés.

“En los últimos seis años, me he sentido amada, protegida. Inclusive he descubierto que tengo un amigo para toda la vida. Hay días en que la cachorrita dentro mí sale a relucir de nuevo y salgo corriendo y accidentalmente rompo algo. Pero aún en esos momentos recibo amor en lugar de golpes”, dijo mirando a Andrés con los ojos humedecidos.

“Después de años de sentirme como una perrita de raza mixta, finalmente tengo un hogar donde hay alguien que piensa que soy una Campeona de pura raza. Por fin tengo un lugar en el cual no debo preocuparme  por cambiar o por ser alguien o algo diferente de lo que soy”.

“Andrés, sé que tú eres el que recibe los regalos hoy, pero siento que yo he recibido el mejor regalo de todos. Es porque comparto mi vida con una persona que me dice de mil maneras deferentes: ‘nunca, nunca más te sacaré a la calle, o te echaré de aquí.’ Querido, te amo con todo mi corazón”.

Carlota había pasado menos de una hora pensando y practicando su descripción vivida extraída de la fuente de la naturaleza. Ella sabía que Andrés amaba a los animales, especialmente a Campeón. Originalmente ella había pensado que su historia sería simplemente otra manera de añadir un toque especial a la fiesta de sorpresa. Pero significó mucho más que eso para Andrés. Lo conmovió tan profundamente que seis años de inseguridad y de temores infundados se esfumaron.

Sin embargo, aunque las acciones hablan más fuerte que las palabras, estas últimas son vitales para un buen matrimonio. Dicho sencillamente, tu cónyuge necesita escuchar lo que aprecias y necesita que le digas que lo amas. De todas las maneras de expresar elogios y apoyo, las descripciones vividas son las mejores, porque plantan, de manera permanente, palabras de seguridad en el corazón de  una persona. Y recuerda, pueden construir la seguridad en más de una manera. En el caso de Andrés, su esposa utilizó el mensaje del amor para elogiarlo, y esta expresión de aliento fue mucho más allá de sus sueños. En varios ejemplos previos también hemos visto que la corrección se logra de manera más efectiva a través de las descripciones vívidas emocionales.

“Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos, ...” (Cantares 8:7a)
La comunicación significativa: hablando de corazón a corazón. La palabra “comunicación” se deriva del vocablo del latín communis, de donde sale también la palabra “común”, expresado de otra manera, si un esposo y una esposa van a poder comunicarse efectivamente alguna vez, deben encontrar un terreno común en el que unan sus diferencias.
•Aumentar la claridad e intensidad de nuestras conversaciones.
•Captar la atención de una persona.
•Capturar las emociones de alguien.
•Hacer que la otra persona recuerde nuestras palabras.
•Remplazar la conversación en blanco y negro por la conversación en colores y mucho más.

“¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” (Amós 3:3)
Los momentos emocionales y románticos crean lazos de unión. Tal vez parezca que mantener ardiendo la llama del romance en una relación no sea un pilar tan importante como la seguridad o la comunicación significativa, pero sí lo es. Este tercer pilar puede ayudar a estabilizar un hogar, particularmente en tiempos difíciles.
No estamos diciendo que una pareja deba pasar todas las veladas del fin de semana cenando a la luz de las velas. (¡En muchos hogares los niños apagarían las velas, las quitarían o se las comerían mucho antes que finalizara la cena!) Pero sí estamos diciendo que las parejas sabias nunca pierden de vista la importancia que el romance tiene en el bienestar de su matrimonio.

 El libro del Antiguo Testamento, Cantar de los Cantares, nos muestra cómo los esposos deberían procurar alimentar su amor con frases románticas:
“Hermosas son tus mejillas entre los pendientes, tu cuello entre los collares” (Capítulo 1, versículo 10). “He aquí que tú eres hermoso, amado mío, y dulce; nuestro lecho es de flores” (Capítulo 1, versículo 16). “Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; has apresado mi corazón con uno de tus ojos, con una gargantilla de tu cuello” (Capítulo 4, versículo 9). “Pónme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo…” (Capítulo 8, versículo 6).

El contacto físico significativo: El lenguaje silencioso del amor. Después de estudios y más estudios se ha llegado a la misma conclusión. Una parte esencial de un matrimonio que posee intimidad se encuentra en el contacto físico significativo. Entre otros, los investigadores de la Universidad de California, Los Ángeles, han llegado a la conclusión de que el contacto físico significativo es esencial para la formación y preservación de una relación íntima. F. B. Dresslar ha demostrado que la mujer, en particular, necesita entre ocho y diez contactos físicos significativos cada día para mantener la salud física y emocional.

Muchos esposos no comprenden que al privar a su esposa de contacto físico significativo fuera del contacto sexual, están abriendo la puerta para que otro hombre supla esa necesidad. Esa puerta nunca debería dejarse abierta. Los hombres no se dan cuenta de que ochenta por ciento del deseo que una mujer tiene de contacto físico no es sexual.

Por ejemplo, tomarse de la mano mientras se está esperando en una fila, darle un masaje en la espalda sin que se lo pidan, acariciar suavemente su cabello (¡en la dirección correcta!), y abrazarla tiernamente, son todas maneras de aumentar la intimidad en una relación.
“… Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre” (Proverbios 5:19).

El índice de divorcios crece
Las últimas investigacionesrealizadas a nivel mundial sobre el divorcio muestran la realidad de su crudo impacto en la sociedad actual. Al respecto, en un reciente informe de la ONU, titulado: “El hombre en la familia y las políticas familiares en un mundo cambiante”, se reveló que la cohesión de la familia estadounidense está entre las peores del mundo. El informe, publicado en febrero de 2011, concluyó que Chile e Irlanda cuentan con las menores cifras de divorcio del mundo.

El estudio señaló que sólo el 70 % de los niños norteamericanos crece con ambos padres, promedio inferior al 84 % registrado en el mundo desarrollado. Únicamente les va peor a los niños de Estonia.

Al mismo tiempo, muchos hombres alrededor del mundo desean más hijos de los que tienen. En un ejemplo del mundo en desarrollo, el informe detecta que los hombres de Benín querían tener, en promedio, 6 hijos en 2000, mientras que los datos de la División de Población de la ONU muestran que el índice de fertilidad fue de solo 5,79.

A la luz de los datos sobre el creciente desintegramiento del matrimonio y de la vida familiar, el informe va en busca de modificaciones en las políticas que reconozcan y respalden el “cambiante papel de los hombres en las familias”, que incluye las transformaciones en el mercado laboral, en la legislación familiar, en los servicios sociales y de salud, en la educación y en los medios.

Tomado del libro “El Irresistible Lenguaje del Amor” de Gary Smalley y John Trent.

Inscripciones halladas en Israel reforzarían los textos de los Evangelios


A medida que la arqueología avanza en Israel, aparecen más y más indicios de una población bastante alfabetizada. Así lo cree el  arqueólogo israelí Boaz Zissu, profesor en la Universidad Bar Ilan , antiguo comandante de la unidad de protección de antigüedades en Israel y  especialista en graffiti, término tomado del italiano -plural de  graffito – usado por arqueólogos y epigrafistas para las inscripciones espontáneas que han quedado en las paredes desde tiempos del Imperio Romano.
El debate sobre si Jesucristo predicó a una población casi absolutamente analfabeta o si contó con abundantes oyentes con capacidad de tomar notas por escrito, ha estado vivo durante años.
Los que quieren debilitar la fiabilidad de los Evangelios prefieren la primera opción: si la población era analfabeta, sólo la tradición oral conservaría sus palabras. Esto llevaría al debate sobre cuán fiable es la transmisión oral en una sociedad antigua basada en la memorización y la oralidad.
Por el contrario,  los que creen en la fiabilidad de los Evangelios, tienden a recordar que la sociedad judía, ligada al conocimiento íntimo de la Biblia, sin duda contaba con numerosas personas capaces de escribir y tomar notas.  Algunos apóstoles podían perfectamente haber tomado notas de las enseñanzas de Jesús en tablillas de madera con capas de cera. Incluso oyentes ocasionales podían quedar impactados por algunas de sus frases y, al volver a casa, sentarse y ponerlas por escrito.
Sabemos por Flavio Josefo que el Sumo Sacerdote Joshuá ben Gamala -hacia el año 64 d.C, antes de la primera revuelta judeo-romana- pretendía establecer un profesor por cada 25 niños por toda Israel… para lo cual debía contar con muchas personas alfabetizadas. Y  el mismo Jesús a menudo repetía a sus enemigos: “¿Es que no habéis leído…?”  y no se sabe que nunca le respondieran con un “¡qué nos cuentas, si ni tú ni tus pescadores sabéis leer!”.
EL TESTIMONIO DE LOS GRAFFITI
 ”Si hablamos de un nivel de alfabetización básica, los graffiti nos muestran, por su mera cantidad y la amplitud de la población que representan, que esta parte del mundo en particular estaba muy alfabetizada”, declara Boaz Zissu  en un artículo publicado recientemente por el The Jerusalem Post. “Las habilidades básicas de escritura las compartía una proporción muy alta de la población”, agrega. Y eso incluye la capacidad para tomar notas taquigráficas básicas para los negocios del día a día, recados sencillos… y quizá recordar las grandes palabras de un predicador galileo itinerante.
El profesor Jonathan J. Price, presidente del departamento de Clásicas de la Universidad de Tell Aviv explica en el mismo artículo que el estudio de los graffiti antiguos hasta ahora había sido bastante desatendido (“somewhat neglected”) pero que pronto se formará un equipo de expertos internacionales que trabajarán en grupo para publicar todos los graffiti que se han hallado en el periodo comprendido entre el siglo IV a.C. y el VII d.C. A saber: 13.000 textos en más de 10 idiomas.
“Los graffiti antiguos se escribían para que perdurasen. No eran bromas escatológicas en un lavabo, sino que a menudo eran epitafios escritos a mano con pintura en una pared, o grabado con un clavo, o mensajes para el futuro”, puntualiza Price.
El artículo del Jerusalem Post está firmado desde Hirbet Burjin, un asentamiento sobre una red de túneles subterráneos usados por los rebeldes hebreos en el año 135 d.C. Pero por debajo de los túneles hay una tumba del siglo I, y en ella, inscrita en las paredes, se ve tres veces una palabra compuesta por las letras hebreas shin, peh y nun (Sh-P-N), que en significa “conejo”.
“Creo que es el nombre de los dueños de la tumba. Siempre busco grafitti diminutos de estos porque nos cuentan una historia y nos llevan directo a la mente de alguien, sin historiadores ni fuentes formales. Aquí puedes leer algo escrito directamente por uno de nuestros ancestros hace dos mil años. Es como recibir un e-mail del pasado”, explica Boaz Zissu.
 Fuentes: ReL© Protestante Digital 2011

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Para Reflexionar

No todos son de nosotros

“¡Quítate de delante de mí, Satanás!; porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres” (Mateo 16:23). Es decir, su mirada no estaba en el Señor, estaba pensando en el bienestar terrenal, estaba pensando en las comodidades, y por eso se equivocó grandemente y trató de persuadir al Señor a que no siguiera adelante, que más bien tomara otra ruta, que evadiera el sufrimiento y la muerte.

Vivimos en un tiempo muy difícil, cada quien busca lo personal, personas que un día se iniciaron en este camino y parecían que iban a permanecer hasta el final, tuvieron un buen comienzo, lamentablemente tuvieron un triste final; por eso pongamos nuestra mirada en el Señor y no en las cosas que perecen.

El Señor amonestó al apóstol Pedro cuando este quiso persuadirle, que tuviera compasión de sí mismo y que no fuera a Jerusalén sabiendo que le esperaban para matarle, pero el Señor tuvo que reprenderlo y decirle: “¡Quítate de delante de mí, Satanás!; porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres” (Mateo 16:23). Es decir, su mirada no estaba en el Señor, estaba pensando en el bienestar terrenal, estaba pensando en las comodidades, y por eso se equivocó grandemente y trató de persuadir al Señor a que no siguiera adelante, que más bien tomara otra ruta, que evadiera el sufrimiento y la muerte.

El apóstol Pablo nombra a Demas, que había sido su colaborador, su ayudante, su compañero de milicia, que había trabajado al lado de hombres de Dios. Pablo dice: “Porque Demas me ha desamparado, amando este mundo…” (2 Timoteo 4:10). El apóstol Juan dice: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo” (1 Juan 2:15). El que ama el mundo no puede permanecer para siempre, la Biblia dice: “Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1 Juan 2:17).

Demas tuvo un comienzo prometedor, porque llegó a ser colaborador del apóstol Pablo (Filemón v.24), fue compañero de Lucas (Colosenses 4:14), todo eso nos lleva a pensar que Demas tuvo un buen comienzo. Porque tenía capacidades, porque se mostraba que amaba a Dios, que amaba el ministerio, y que amaba la Obra de Dios, y que también sufrió, que padeció necesidades, que fue menospreciado, que fue perseguido, hasta golpeado e incomprendido. Y se le comenzó a dar oportunidades y a ocupar lugares de privilegio porque se le veía fiel, pero en él había otros intereses, había otras motivaciones que luego las mostró.

Pablo esperaba más de su amigo, de su colaborador, esperaba que en sus momentos finales estuviese a su lado, hubiera sido un apoyo, hubiera sido una inspiración, por lo menos hubiera venido a él con una palabra de aliento, pero, ¿qué hizo Demas? Abandonó al apóstol, abandonó al amigo, y se fue amando este mundo, es que su corazón no era fiel.

El apóstol Juan dice: “Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifieste que no todos son de nosotros” (1 Juan 2:19)

martes, 15 de noviembre de 2011

Una historia para Niños y Adultos

El amor de la nuera de Noemí
Martes, 08 de Noviembre de 2011 13:15
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Ella es Rut, la moabita que fue parte de la línea familiar del Rey David.
El pueblo de Moab, era idólatra y ofrecía niños para ser sacrificados a sus dioses.
En medio de ese pueblo, había un grupo de hombres y mujeres que provenían de otras partes del mundo, habían llegado allí para trabajar y mejorar economicamente.
En ese grupo se encontraba la familia de Elimelec, moradores de Belén que por causa de la sequía viajaron a Moab porque oyeron que allí no había llegado la sequía.
Pese a que los moabitas tenían sus creencias, y adoraban a dioses falsos, la familia de Elimelec no se daño y continuó adorando a su dios Jehová.
Pero, con el tiempo Noemí la esposa de Elimlec tuvo que enfrentar la muerte de su esposo y sus dos hijos. Ahora estaba sóla con sus nueras Orfa y Rut, pero una de ellas demostró un amor inigualable.
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